Fueron largas 24 horas de vuelo. Fueron contundentes, pero valieron la pena. Lisboa me permitio volver a sentir su magia por 7 horas, con la escala sorpresiva que hizo la Aerolinea Tap Portugal. Caricia y tiempo atras, tarde menos pensada en ese vendabal de perfumes esquisitos, de cafes escasos con Pessoa y de Sagres liviana en Restauradores. Plumazo por Alfama y fado, por funicular y el Barrio Alto, por Praça del Comercio y Tajo azulino. Viendome cerca, la tarde fue bajando, subiendo, arremolinando este sentir como la primera vez de grandes amores y 2001, exacta como el recuerdo que tenia de tus veredas blancas y pretas, exhautas de tus poetas. Me prometi volver y pasear con tu tiempo quieto, magico, de fado lisboeta. Otra vez, ciudad luz, fuiste amiga de siempre y todavia. Gracias.Impresiones interiores sin pretensiones de autor anotadas en el vivo del recorrer, para mi recorrer, para mi impresión, sin pretensión. Viajar es surrealista. Es siempre una fantasía trascendente, una fantasía que permite realizar nuestras utopías interiores. Porque lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.
jueves, 15 de marzo de 2012
Amor a Roma
Fueron largas 24 horas de vuelo. Fueron contundentes, pero valieron la pena. Lisboa me permitio volver a sentir su magia por 7 horas, con la escala sorpresiva que hizo la Aerolinea Tap Portugal. Caricia y tiempo atras, tarde menos pensada en ese vendabal de perfumes esquisitos, de cafes escasos con Pessoa y de Sagres liviana en Restauradores. Plumazo por Alfama y fado, por funicular y el Barrio Alto, por Praça del Comercio y Tajo azulino. Viendome cerca, la tarde fue bajando, subiendo, arremolinando este sentir como la primera vez de grandes amores y 2001, exacta como el recuerdo que tenia de tus veredas blancas y pretas, exhautas de tus poetas. Me prometi volver y pasear con tu tiempo quieto, magico, de fado lisboeta. Otra vez, ciudad luz, fuiste amiga de siempre y todavia. Gracias.jueves, 26 de enero de 2012
Rio de Janeiro. Mata atlántica.
La tarde cae en la Rua de Barao da Torre del barrio de Ipanema. Suena alguien que resulta ser Jorge Aragao, ruiseñor, sambista, abrazado. La brisa del mediodía quedo atrás, en esta Rio eterna por descubrir, ruidosa armonía de playa y letras de mar. Limão, coco, garota, camarões com sal, sol, gelado, tiempo que no pasa, cielo que hunde morro y belleza. Retornamos ayer tarde, a eso de la una de la mañana a la Pousada Bonita, cuya particularidad es haber sido morada de infancia del gran compositor brasileño Antonio Carlos Jobim. Venimos de una semana increíble de la calma y roca de Paraty, histórica ciudad de sangre morena, con sabor a pescado y esquina de acordeon. Las playas de Trindade, cuarenta minutos al sur de Paraty, nos vieron llegar también, con gotas de lluvia y señales de calma, de hogar de horas de sol.
Lo de Isla Grande (Ilha Grande) nos precede a hoy y ya se extraña la calidez de Cristina, dueña de la Pousada Vangas o Antonio de Moralez, nunca supimos realmente, si el primero o el de su abuelo, cual la calle que lleva el nombre de él, uno de los fundadores de la pequeña Abraão. Cristina y su acento catalán es de esas personas que uno se lleva en la retina para siempre. Simple. Amena. Néctar de vida. Contagiosa amorosidad, abracadabra de la lluvia y los "tal vez". Nos hizo conocer a otro grupo de amigos brasileños, Rodrigo y Leonardo, del Flu y del Fla, con sus respectivas novias, que nos brindaron una noche de risas e ilustración de cultura brasileña.
miércoles, 18 de enero de 2012
Soneto do amor total
Del gran Vinicius de Moraes
Amo-te tanto, meu amor... não cante
O humano coração com mais verdade...
Amo-te como amigo e como amante
Numa sempre diversa realidade
Amo-te afim, de um calmo amor prestante,
E te amo além, presente na saudade.
Amo-te, enfim, com grande liberdade
Dentro da eternidade e a cada instante.
Amo-te como um bicho, simplesmente,
De um amor sem mistério e sem virtude
Com um desejo maciço e permanente.
E de te amar assim muito e amiúde,
É que um dia em teu corpo de repente
Hei de morrer de amar mais do que pude.
O humano coração com mais verdade...
Amo-te como amigo e como amante
Numa sempre diversa realidade
Amo-te afim, de um calmo amor prestante,
E te amo além, presente na saudade.
Amo-te, enfim, com grande liberdade
Dentro da eternidade e a cada instante.
Amo-te como um bicho, simplesmente,
De um amor sem mistério e sem virtude
Com um desejo maciço e permanente.
E de te amar assim muito e amiúde,
É que um dia em teu corpo de repente
Hei de morrer de amar mais do que pude.
Rio de Janeiro, 1951.
jueves, 12 de enero de 2012
miércoles, 16 de febrero de 2011
Despedida del DF
¿Que puedo decir de esa ciudad inmensa que otra vez nos enamoro con su gente y su mundo?. ¿Del sábado a la noche en el Tenampa, para despedirnos con tequila "tradicional", toquesitos y mariachis?. ¿De mañana amplia y calurosa en el Estadio de Ciudad Universitaria (CU) para ver a los Pumas de la UNAM contra las Chivas de Guadalajara?. ¿De últimos tacos al pastor en el Tizoncito del barrio Condesa, a eso de los cuatro de la tarde?. ¿De paseo de domingo con Ana Luisa, Alejandra, Yenny y familia por los parques que enseñan danzon a sus gentes?.
Ya de regreso en Buenos Aires, no puedo mas que agradecer las ultimas 48 horas de magia y cultura, de amistad y risas, de Garibaldis y maestros letristas. En el Tenampa pedimos de nuevo "Acá entre nos" y "Si nos dejan" de José Alfredo y le agregamos las hermosas "Soy lo prohibido" (Roberto Cantoral, creo el autor) e "Y que hiciste" de Mario de Jesús, que voy a copiar en despedida.
viernes, 11 de febrero de 2011
Riviera Maya
A la mas mexicana de las turísticas de la Riviera Maya (Cancun, Playa del Carmen, Tulum), Estado de Quintana Roo, llegamos muertos de día completo de ruinas y cenotes a eso de las diez de la noche. El bus nos dejo en la terminal, un poco a disgusto de nuestra falta de hoteles. Nos hospedamos en el Hotel Plaza Centro (Calle 8 y casi 20), frente a la plaza no tan céntricas del ayuntamiento municipal, contiguo al Café Andrade (Calle 8 y mismísima esquina 20), el lugar que adoptamos en el desayuno de todos los días.
Playa de inmensidad, de mundo. De peregrinar cosmopolita y rubio de Calle Quinta. De camino en bajada por Calle 12, por la nocturnidad de pasarela y estrellas perfumadas, de bares y ruidos. Hay una Playa de día y otra de tarde. Se escucha cuando escribo "Tiburón" de Ruben Blades, lo que me devuelve a la latina música que se siente poco, ya, por aquí. De olor de chubasco pasajero pero eterno que nos acostumbro después de las 4 de la tarde, impidiendo algunos días los últimos rayos de la tarde y la playa hermoso e innegable del sitio, de transmutación de sonido de trompetas, que caen y hacen comienzo de la noche que empieza y nos lleva al Distrito Federal, mañana.
lunes, 7 de febrero de 2011
Merida y Chichen Itza
Lo contrario a Campeche nos pareció Merida, a la que la belleza se le suma lo increíble de la gente, del alma de Yucatan, capital de este Estado mexicano. Ciudad donde el mundo te trastoca, del caminar, de la parva, de los parques, de humedad. Meridiana, gris y verde, el zócalo y catedral dominan sus ansias de ciudad grande, como de otro legado a tener. De trompetas de bolero y campanario, sus verdores se hacen cotidianos entre el caminar del yucateño pueblo. Hay amistad de itsmo, de península inmensa, de sabores generosos de platos ensalsados de rojo y chile. Hay después de todo magia de patrimonio, que quiere quedarse mas días aquí y no puede.A la ciudad llegamos a la tarde, a eso de las 5, previas 3 horas de viaje desde Campeche. Caminamos con la dificultad de las mochilas a cuestas hasta el Parque Central (Zócalo), donde degustamos un corrido yucateño que nos despertó del sueño con sus chiles, carnes y salsas potentes. Nos hospedamos en el hermoso hotel Dolores Alba (Calle 63 entre 54 y 52), entre cuadros de Frida Khalo, galerías y loros que despiertan las mañanas.
sábado, 5 de febrero de 2011
San Cristobal de las Casas. Campeche
El viaje fue corto desde Puerto Escondido, a pesar del trayecto. Con Alejandro Filio en el auricular cantándonos su "sueño empapado en Tequila y en Revolución". Comimos unas tortas de jamón, de esas que comía el Chavo del 8, en la parada de ruta y el sueño nos despertó a eso de las 7 am en un San Cristóbal nublado, pero sobre todo, muy frió. Nuestro ya espíritu de mar y pacifico, de sol y de playa, lo sintió fuerte. De vuelta al abrigar, de vuelta a la ropa larga. Después de alojarnos en el Place Hostel (Pje. Cintalapa y Dugelay), nos fuimos a desayunar al Zócalo, a la plaza principal, tras recorrer sus tres cuadras peatonales y hermosas de la calle Real Guadalupe, cuando nos esperaba un mundo de pueblo en la unción municipal del mando. Al rato nos separamos con Guille: él se fue a los Mercados y yo me quede recorriendo el centro, hasta que termine en un café de la otra peatonal, el Andador Eclesiástico, cuando me encontró el saludo de la alcaldesa, sentado, en esa calle. Cuando la procesion pasa con un nido de gente, por la calle contigua al Zocalo de esta ciudad, al ayuntamiento, dignifica después de todo un tiempo de mandato, de primera presidenta mujer que asume el ayuntamiento. Acá en Mexico no se los llama como allá "intendentes", sino "presidentes" municipales. Y hablando de presidente, ayer justo nos decían que el pueblo se había revolucionado por la visita de Felipe Calderón, el otro y estatal presidente.
martes, 1 de febrero de 2011
Oaxaca. Puerto Escondido.
A la capital del Estado de Oaxaca y del mismo nombre, llegamos tempranisimo, cerca de las 7 de la mañana, en viaje desde Cuautla, tierra de Don Emiliano. El vieje fue pesado: muchas vueltas, mucho movimiento, pero al final dimos con la ciudad patrimonio de la humanidad.
Oaxaca (o "guajaca", en mexicano básico) tiene encanto. Nos hospedamos en el barato Hotel Típico, calle 20 de noviembre Nro 612, frente al Mercado de 20 de Noviembre (el mercado de los platillos oaxaqueños), que junto al otro Mercado Benito Juarez (de frutas y productos básicos) hacen los dos principales merodeos de mundo en esta parte de la ciudad.
viernes, 28 de enero de 2011
Cuautla. Anenecuilco.
Cuautla, heroica e histórica, es un engambre de gente a las cuatro de la tarde, donde apunto unas lineas. Donde la asaltan sus ferias precarias y su recorrer de pueblo. El Hotel Colonial (Jose Perdiz Nº 18) es algo raro, entre otras de las rarezas de este viaje. Es un edén (con alberca, mesitas y palmeras) en plena terminal, lo que es decir, un edén en pleno lío de Constitución. No lo disfrutamos tanto como a la ciudad, ya que el tiempo apremiaba.
Cuautla fue la ciudad del héroe de la independencia Jose Maria Morelos, que da nombre al Estado. Su "Sentimientos de la Nación" fue el documento expuesto por Morelos en el temprano 1813 en Chilpancingo, y que expone visionariamente una serie de principios, entre ellos que "La América es libre e independiente de toda otra nación". Pero es también la ciudad cercana a Zapata, junto a la más exacta Anenecuilco, su pueblo natal, a escasos 15 minutos de Cuautla, sentido al sur. Artifice principal de la Primera Revolución social moderna del mundo, allá en 1910, junto a Doroteo Arango, conocido como "Pancho Villa".
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