Fueron largas 24 horas de vuelo. Fueron contundentes, pero valieron la pena. Lisboa me permitio volver a sentir su magia por 7 horas, con la escala sorpresiva que hizo la Aerolinea Tap Portugal. Caricia y tiempo atras, tarde menos pensada en ese vendabal de perfumes esquisitos, de cafes escasos con Pessoa y de Sagres liviana en Restauradores. Plumazo por Alfama y fado, por funicular y el Barrio Alto, por Praça del Comercio y Tajo azulino. Viendome cerca, la tarde fue bajando, subiendo, arremolinando este sentir como la primera vez de grandes amores y 2001, exacta como el recuerdo que tenia de tus veredas blancas y pretas, exhautas de tus poetas. Me prometi volver y pasear con tu tiempo quieto, magico, de fado lisboeta. Otra vez, ciudad luz, fuiste amiga de siempre y todavia. Gracias.Impresiones interiores sin pretensiones de autor anotadas en el vivo del recorrer, para mi recorrer, para mi impresión, sin pretensión. Viajar es surrealista. Es siempre una fantasía trascendente, una fantasía que permite realizar nuestras utopías interiores. Porque lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.
jueves, 15 de marzo de 2012
Amor a Roma
Fueron largas 24 horas de vuelo. Fueron contundentes, pero valieron la pena. Lisboa me permitio volver a sentir su magia por 7 horas, con la escala sorpresiva que hizo la Aerolinea Tap Portugal. Caricia y tiempo atras, tarde menos pensada en ese vendabal de perfumes esquisitos, de cafes escasos con Pessoa y de Sagres liviana en Restauradores. Plumazo por Alfama y fado, por funicular y el Barrio Alto, por Praça del Comercio y Tajo azulino. Viendome cerca, la tarde fue bajando, subiendo, arremolinando este sentir como la primera vez de grandes amores y 2001, exacta como el recuerdo que tenia de tus veredas blancas y pretas, exhautas de tus poetas. Me prometi volver y pasear con tu tiempo quieto, magico, de fado lisboeta. Otra vez, ciudad luz, fuiste amiga de siempre y todavia. Gracias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)