Llegamos a la Terminal Sur de Medellin a las 6 de la mañana, con la idea de hacer tiempo para que la capital de la paisa Antioquia se despierte y adquiera su devenir eterno de gente. No faltó mucho hasta que llamamos y conseguimos hospedaje en el centrico "Botero Plaza" (Carrera 50 A y casi Parque Botero).
Llegamos muertos, dormimos toda la mañana, y solo al mediodia vimos las esculturas del genial artista en la Plaza del mismo nombre.La ciudad paisa nos recibio con un clima calido, nublado pero bien pesado, constante en sus 30/31 grados. Atras quedaba el ultimo dia en los cafetales y en Armenia, donde recorrimos su centro, comimos unas hamburguesas de explosion (creo le echaron a las mismas todo la camida del quindio colombiano) y nos quedamos en un bar haciendo tiempo para nuestro micro de las 23.30 hs. Justo a la hora en que la capital del Quindio parecia ponerse chevere de rumba y mujeres, cual una maldicion, tuvimos que "volar" a la Terminal a hacer las 6 horas y media que nos trajó hasta Medellin.


