Impresiones interiores sin pretensiones de autor anotadas en el vivo del recorrer, para mi recorrer, para mi impresión, sin pretensión. Viajar es surrealista. Es siempre una fantasía trascendente, una fantasía que permite realizar nuestras utopías interiores. Porque lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos.